A todo el mundo nos gusta la música. Es algo que nos acompaña desde el principio de la civilización y está presente en nuestro día a día casi sin buscarlo. Pensemos en cuando estamos haciendo la compra en el supermercado, esperando en una sala a que nos reciban e incluso,en algunas culturas,en un momento tan delicado como puede ser un funeral. La música está presente en circunstancias donde se podría pensar que es inapropiado escucharla y sin embargo,finalmente, la buscamos para apaciguar el alma.
No podemos negar que nos llega a lugares de nuestro ser donde es difícil acceder y este arte tiene la capacidad de llegar hasta lo más profundo y por eso mismo la necesitamos.
La percusión en concreto es algo que no a todo el mundo le gusta pero sin embargo, cuando el tambor suena, es inevitable no sentir su vibración en el cuerpo y que con ello se active una emoción.
Se dice que la percusión y la danza son las artes más antiguas del mundo. A través de ellas, la expresión no verbal de los seres vivos se convierte en algo que podemos interpretar y por consiguiente podemos llegar a entendernos sin necesidad de hablar el mismo idioma.
Pensémoslo detenidamente…Es algo digno de fascinación cuanto menos.
Según un estudio realizado por el Centro de Investigación de envejecimiento inteligente de la universidad de Tohoku( Japón), las personas que aprenden a tocar un instrumento muestran una mejoría en las funciones cognitivas y en el mantenimiento del volumen de la materia gris(densidad de cuerpos neuronales o somas) del cerebro.
Estas características mejoran si el aprendizaje se produce en grupo.
Esto se traduce,básicamente, en la ralentización del envejecimiento cognitivo y una en una menor probabilidad de sufrir algún tipo de trastorno mental.
Teniendo esta información sobre los beneficios de la música en nuestro cuerpo y en nuestra psique, es inevitable pensar en el porqué de la falta de información prematura a nivel social en la sociedad europea. Esa falta de información nos lleva a retrasar la posibilidad de encontrar actividades artísticas que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida creando un hábito de aprendizaje que no solo conlleve el sentarse en una mesa a recibir lecciones de una persona que nos habla desde la pizarra.
Bajo mi punto de vista, la percusión es un canal que permite entenderse a una misma y entender,de forma un poquito más profunda, a quienes nos rodean. Porque no siempre encontramos las palabras adecuadas para expresarnos y no siempre es necesario hablar para comunicarnos.
Hecho con ♥︎ por Sayre Domínguez